Un animal metafísico
Eso de la metafísica o
el hambre de conocimiento
y más allá
es cosa de ermitaños,
a quién se le ocurre
ponerse metafísico
entre la sintonía consumista
y las corrientes del budismo.
El tiempo del ser
y su esencia
pasó de moda
como las palabras “sale” y “off”
de las vidrieras de la peatonal.
(Quién se acuerda
de la invasión lingüística
y el lenguaje autóctono.)
Para qué entonces
un animal metafísico,
esa estatua inanimada
en jardines de cartón,
habrá estado aburrido Condillac
o medio loco.
Qué robótica estoy.

No hay comentarios:
Publicar un comentario