Un animal soñado por Kafka
Serpentea la extensa cola
a la vista de Kafka, soñada
o no, el animal lo atrae a un juego circular.
Cola de zorro sí, un poco de canguro,
atracción ambivalente y sin fin.
¿Quién domina a quién?
Siento tu mano, Kafka, queriendo asir
lo imposible. Acaso la vida se parezca a ese ir
y venir entre el dolor y el amor,
la cobardía y el coraje,
el ansia de infinito.
J.G.

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