Las mil y una noches.
Quiero detenerme en el título. Es uno de los más hermosos del mundo, tan hermoso, creo, como aquel otro que cité la otra vez, y tan distinto: Un experimento con el tiempo. Decir “mil y una noches” es agregar una al infinito. Recordemos una curiosa expresión inglesa. A
veces, en vez de decir “para siempre”, for ever, se dice for ever and a day, “para siempre y un día”. Se agrega un día a la palabra “siempre”. Lo cual recuerda el epigrama de Heine a una mujer: “Te amaré eternamente y aún después”.
Jorge Luis Borges en Siete Noches, 1980. (fragmento)

No hay comentarios:
Publicar un comentario