viernes, 29 de agosto de 2014



La de ayer,
la que fui,
son perfiles perdidos
en un oscuro punto
del recuerdo.
Hoy me levanto,
y ellas están aquí
para que las nombre.

                        J.G.



 

viernes, 22 de agosto de 2014



Vivir la verdad del niño
sin temer
que las palabras repitan
la sencillez del alma.
Dejar que la sonrisa nos asombre
en la hoja que cruje
bajo la suela
del zapato,
o dar rienda suelta
a tantas preguntas
que callamos
porque parecen inútiles.
Espero encontrarme
en la pequeña
que entre papeles
aún respira lo que todavía
no ha sido silenciado.

                                   J.G.



lunes, 18 de agosto de 2014



¿Por qué la noche es un laberinto
incierto, un páramo de angustia?
Muertes nocturnas
transforman en cenizas
lo vivido y creo en el sinsentido
de tantas verdades aprendidas.
¿Por qué me encierra el miedo
en cajas cenicientas,
ocultas tras la conciencia?
¿Por qué la vida es tan frágil
en el sueño?

                                           
Quiera que la oculta noche
sea una visión difusa,
un duplicado espejo,
un mal sueño.
Me salva la palabra.
                             J.G.




viernes, 15 de agosto de 2014


Las mil y una noches.

Quiero detenerme en el título. Es uno de los más hermosos del mundo, tan hermoso, creo, como aquel otro que cité la otra vez, y tan distinto: Un experimento con el tiempo. Decir “mil y una noches” es agregar una al infinito. Recordemos una curiosa expresión inglesa. A

veces, en vez de decir “para siempre”, for ever, se dice for ever and a day“para siempre y un día”. Se agrega un día a la palabra “siempre”. Lo cual recuerda el epigrama de Heine a una mujer: “Te amaré eternamente y aún después”.

                              Jorge Luis Borges en Siete Noches, 1980. (fragmento)


La donación de los pájaros
es apenas una huella visible.
¿Será que el polvo de los años
y de oficinas gastadas
se interponen entre el ala
y la pluma?

La donación de los pájaros
se inmola en un altar
de dicha.
Se me ocurre que el vuelo
ofrecido es un riesgo inaudito
para el quehacer de los días.

Espero no ser yo
el cordero inmolado
en la rutina.

                        J.G.



         

jueves, 14 de agosto de 2014

"Y el sosiego tomó la forma del aire en el agua, de la confiada rama con su fruto, de la sombra de un cuerpo amado bajo el árbol, de su respiro quieto". (J.G.)
 
 
                                                                     "Árboles frutales", Gustav Klimt

Iniciamos la Segunda Parte de "Noches y Días"


El cántaro

El agua que fluye del cántaro,
es la memoria apenas inédita
de lo que toca y se va.


El agua que cae desde un incierto
lugar y un tiempo desconocido,
es la que surca y decrece
en el tiempo de las despedidas
sin retorno.
 
El agua que fluye en la mano,
como la vida,
como la muerte,
como el cambio de todo lo que viene
y se va.

                                            J.G.







 

miércoles, 13 de agosto de 2014




La vida es roja como la
buena sangre,
dura y alegre, nunca
viste de gris”.

Juan Gelman
                                                                                                                      
    

A esta sangre sana,
sí, roja y buena,
como la vida, según Juan,
es un río alegre, musical,
siempre así, y yo, quizás,
con los ojos sin ver,
cuánta fuerza,
cuánta energía peleando, sí,
por el día, por esta mañana
tan perfecta y por qué
entonces, el desánimo,
los ojos para dentro,
si ahí está, corriendo, sin fin,
sangre sana, roja, intensa,
como la vida.

                                    J.G.








martes, 12 de agosto de 2014

"Todo sentir se aquieta
bajo la absolución de los árboles."

        Jorge L.Borges edeLa plaza San Martín, , 1923. Fervor de Buenos Aires.


Lapachos




lunes, 11 de agosto de 2014



Se me pierde la luz entre los dedos,
como el agua, transparencia leve,
inocencia simple
y candorosa.
Qué feliz estoy
con tan poca cosa,
como niño tras la pelota, y
ay, qué simple y hondo.
Luz viborita, luz en la hondura del alba,
O temprano, en la mañana.
Luz, qué feliz darte cabida
en la palma de la mano,
cadencia suave, única.
Como una servidora fiel
me inclino.

                                 J.G.



domingo, 10 de agosto de 2014

Lo que soy:
un camino,
un sueño
pacífico,
un álamo
apuntando
su verde
al cielo,
alentará
el oro
de los confines,
las tierras inabarcables
del mañana
que habitan
en mí.

                  J.G.





 

sábado, 9 de agosto de 2014


"Todo lo que usted quiera, sí, señor, pero son las palabras las que cantan, las que suben y bajan. (...) Vocablos amados. Brillan como piedras de colores, saltan como platinados peces, son espuma, hilo, metal, rocío...Persigo algunas palabras...

  Son tan hermosas que las quiero poner en mi poema. Las agarro al vuelo cuando van zumbando, y las atrapo, las limpio, las pelo, me preparo frente al plato, las siento cristalinas, ebúrneas, vegetales, aceitosas, como frutas, como algas, como ágatas, como aceitunas...Y entonces las revuelvo, las agito, me las bebo, las trituro, las libero, las emperejilo...

  Las dejo como estalacticas en mi poema, como pedacitos de madera bruñida, como carbón, como restos de naufragio, regalos de la ola". (...)

                                                                                      Pablo Neruda, Confieso que he vivido.

viernes, 8 de agosto de 2014


Es una alegría la mañana.
Un luz nueva, sin congojas.
Todo el mundo sabe esta simple verdad.
¿Y yo por qué lo digo?
¿Por qué digo la palabra “árbol”, la palabra
“rama”, “hoja verde”, “aliento fresco”?
Será el silencio, el silencio me conmueve,
el silencio del pajarito que en la rama no se mueve,
y yo estoy debajo, insinuándole que no quiebre
lo perfecto.
Las palabras no atrapan el presente
que todo lo inaugura, que todo lo funda:
el instante, la alegría, la mañana sin congojas.
Las palabras son una llave.

                                                      J.G.

 


jueves, 7 de agosto de 2014

De "Noches y Días"


Hay en la quietud del día

un silencio ajeno,
oculto tras la sombra
del árbol.
Irremediablemente,
me colman las hojas,
la tierra, el hueco de tus manos.
No es el tiempo sino un fluir
inefable, sereno, hacia la perfección.
Ser como el agua,
como el cuenco luminoso
de los días,
horas blancas.
                                      J.G. 






miércoles, 6 de agosto de 2014

 Canto rodado, guijarro o piedra redondeada por el desgaste del tiempo y de la ola. Es un regalo en la playa, un rastro del constante movimiento, del incesante vaivén del agua. Pero también canto rodado es la huella del decir, es la poesía en lo pequeño, que rueda porque sí, porque así es el movimiento de la vida. Canto que rueda día a día y deja huella.
                                                                            J.G.





"Para nuestros mayores
a poesía fue un objeto de lujo
pero para nosotros
es un artículo de primera necesidad:
no podemos vivir sin la poesía"

       Nicanor Parra. "Manifiesto" (frag.) en Obra Gruesa, 1973.




martes, 5 de agosto de 2014


Hay en el aire un andar inquieto,
una alegría sin nombre.
Un pajarito azul en la rama,
en su ir y venir, sin pausa,
renueva el goce.
¿Qué me lleva a admirarte pajarito
en tu ir y venir

en la rama?
Obsequio de tus ojos será
el cálido ensueño de mis días,
y estás aquí, sentimiento puro,
tan claro y profundo a la vez,
como esta mañana.
Detiene el instante.

                             J.G.




Detrás del terraplén nos vimos.
Como queriendo huir
de la niebla incierta,
el pudor nos atrajo.
Fue una ofrenda limpia
la inocencia,
como una manta fresca
a nuestras ansiedades.
¿Desde qué puente
bordeamos el límite, la pureza
de los cuerpos?
El respiro marca un compás
austero.
Zumba risueñamente la costa.
El tiempo silenciará uno a uno
los fuegos.

                                   J.G.





                   
      


Habrá un cielo nuevo hoy,
un instante duplicado,
una imagen 

perfecta, por ahí,
esperando que la encuentre
en la rama, bajo el banco de la plaza,
en la sinuosa curva de un tronco
aún vivo en el otoño,
o en la punta que cae,
hasta el fin, la flor,
No en la forma de una palabra,
encierro innecesario del sentido.
Para qué.

                                        J.G.





 

lunes, 4 de agosto de 2014


Tendida la hierba azul
el campo es otro cielo.
No importa el eje,
si es campo o no.
El cielo se hunde
en el llano,
acompasa el respiro,
arrastra sordamente
rojas ansiedades;
ahora es un azul infinito,
hunde el pecho en la cueva
del insomnio,
libera.
Cielo antorcha.    
                                 J.G.





 

domingo, 3 de agosto de 2014


Silencio.
Es una luz el silencio,
una luz naciente.


Yo soy una gota
de esa luz,
un reflejo.


Ahora es el momento
de guardar las palabras.

                                   J.G.




En el aquí, en el ahora,
una hoja seca cae.
Es otoño.
No importa que la muerte
avance así, hoy no.
Estoy feliz en el crujir
¿Qué será que algo me lleva
a mirar las hojas como quien pisa
su pasado, y se va, se va?
Será un otoño el pasado y yo piso
las hojas, espejos rotos sin sentido
en mí, ausentes.

Estoy feliz, no sé por qué.

                                           J.G.






sábado, 2 de agosto de 2014


A Schehrzada


En la noche oblicua
aparece la mujer
invocando la cifra.
Quizá su espíritu sea
un concepto incomprensible,
un misterio.

 
Ignoro a qué otras geografías
me llevará hoy,
a qué tiempos.
Acaso sean como éste,
un eterno presente.


La pausa no muy lejana
marcará el comienzo
y el infinito.
Sé que soy  esclavo
de sus relatos,
de la invisible cuerda
de la trama.

 
Sentirte Oriente
Scherhzada,
en el oro de tu sombra,
es mi destino.

                                   J.G.