"Alguna vez señaló que le resultaba atractiva la idea de construir algo que después se vuelve independiente. ¿Pero hasta dónde llega esa independencia?
Bueno, algunas interpretaciones a veces son muy personales. Pero a mí me seduce que haya muchísimas interpretaciones del mismo libro. Que yo pueda estar en Lisboa y una persona en Buenos Aires pueda leer un libro mío, sin mi presencia, es algo muy fuerte. Que con el libro no sea necesaria tu presencia corporal para algo que pueda transformar, perturbar o provocar algún otro efecto en los demás.
Se trata de sacudir al lector, conmoverlo...
Sí. Yo no creo en eso de la literatura como simple pasatiempo. Es algo que abomino. Muchas veces las personas hablan del "placer de la lectura"; pero no es un placer como otros, pasivo. No es como un masaje, o como ver televisión cuando estás muy cansado. Leer para mí es un placer, sí: pero un placer con obstáculos. Yo leo todo el tiempo subrayando, por ejemplo.
¿Y a veces esas marcas no le resultan extrañas, no lo decepcionan?
Sin duda. Por ejemplo, un libro que me ha marcado mucho en la juventud es Cartas a Lucilio, de Séneca: muchas veces regreso a él y me resulta extraño, porque cosas que yo consideraba maravillosas ahora me dicen poco, y hay otras que no había subrayado y que ahora me parecen esenciales. La lectura se transforma en una biografía, una fotografía del momento. Si estás enamorado, lo que vas a subrayar tendrá que ver con eso; si estás sin trabajo, lo mismo.
¿Qué importancia tiene la experimentación para usted?
Yo siento que soy un conservador, en el sentido de amar a los clásicos, la forma clásica, que es lo opuesto del experimentalismo. A mí no me gusta la experimentación porque sí; me gusta la idea de que escribir es la levedad absoluta. Yo no escribo a partir de géneros literarios, sino con el alfabeto. Ése es mi material de trabajo. Cuando lo hago, la forma no me interesa. No pienso en que voy a ponerme a hacer una novela o un ensayo; sólo estoy escribiendo. Barthes hablaba de que escribir es un verbo intransitivo. Yo puedo decir "tirar"; ¿pero tirar qué? El verbo escribir, en cambio, no necesita de nada más. Para mí la creación tiene que ver con crear nuevas formas, naturalmente; pero lo veo más como lo nuevo que se afianza en lo viejo."
Goncalo Tavares "No creo en la literatura como simple pasatiempo" en Ideas LN, 4/10/15.

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