domingo, 20 de febrero de 2022

En las nubes

 

Me puse filosófica al ver una foto de un verano anterior. Era la toma de la cima de un cerro en Merlo. Las nubes se arrebujaban al punto de ser una sola masa gris. Podíamos ver cómo se filtraba la luz y más allá, el espacio panorámico de la ciudad. Hubo un momento en que sentimos que estábamos entre las nubes porque escondieron el sol. Fue una sensación extraña. Me pregunto ahora quién pensó por primera vez que el aire es el principio constitutivo del todo. ¿Será el primer elemento natural? El aire es nuestro respiro, es una nube, es invisible pero lo vemos en el movimiento de las ramas de un árbol. Ayer fue un día ventoso, por ejemplo. La ropa se secó enseguida y más porque acompañó el sol. Tiempo extraordinario si lo pensamos en este mes de febrero de Santa Fe. Caminando en el parque del Sur, el pelo no se quedó quieto. Tuve que entrecerrar los ojos. Mirar hacia abajo. Igual disfrutaba de la sensación de dejarme llevar por el viento.

  Hoy busqué en una página de internet quién fue el pensador griego que tomó el aire como elemento originario y encontré una síntesis de que la extraigo fragmentos del pensamiento de Anaxímenes de Mileto. “Anaxímenes dijo, como éste (Anaximandro, su predecesor), que la naturaleza subyacente es una e infinita, pero no indeterminada, sino determinada, y la llamó aire”... “El aire “cuando es perfecto es imperceptible a la vista”. (...) El aire es infinito pero determinado. Pero la determinación del aire es más abstracta a los sentidos que la del agua: es invisible como el ápeiron. Tanto es así que se confunde con el vacío.

 Así como el alma (yuch') al ser aire nos mantiene unidos, también el aliento (pnéuma) o aire abarca todo el cosmos». Y escribí entonces:

 

La voz, temblor que filtra

la emoción, una vez más

es aire enamorado.

 

Es un temblor sutil,

el aire infinito.

Siento el fluir de la da vida

en vos y en mí.

 

Soy aire en la materia

de mi cuerpo,

espíritu en movimiento.

 

Trotamundos para adentro,

llévame aire hasta el río,

a flotar en el oleaje.

                         J.G.





sábado, 15 de enero de 2022

El almendro, eco del Oriente, trae las flores que una vez percibiste en una mañana clara y risueña como tu espíritu. No son las mismas, ya sé; importa repetir ese instante.

                                                                                                                         J.G.


Almendro en flor, Vincent Van Gogh.
Öleo sobre lienzo
1890.











 

viernes, 24 de diciembre de 2021

 ¿Quién construyó esta casa pequeñita/y dejó tan cerradas las ventanas/que se quedó mi alma a oscuras’” Emily Dickinson


Quien haya olvidado la llave

así de displicente o desaforado

en su olvido, sabrá, por cierto,

que mi espíritu a oscuras

aún curioso, arrebatará cada ladrillo 

de la pared

para brotar, tímida, sola y resuelta

a la alborada de mi esencia.


                          J.G.






 

Ella teje

                                   a M.E.Z

 

Ella teje, la mirada

hermética en las agujas,

levanta la vista a veces

como si un arrebato de la realidad

la llamase al instante.

 

Se calza los auriculares y no sé qué escucha

sólo veo mover sus manos

que dibujan una trama apenas

oculta en su falda.

 

¿Cuáles serán sus pensamientos, qué imágenes

la llevarán a pensar en su destino?

Lejos de mi mundo-irreductible su mundo frente al mío-

el tejido se anuncia en cascada, en tropel, en preludio.

 

Ella teje y la memoria me trae a otra mujer, como ella,  

hacedora brutal de su arte. Algo de mí, me une y me separa de ambas,

un tizne invisible es ese hilo que va y viene. Amo esa indescifrable

compenetración. Y callo.

                                                                 J.G.


“Mujeres tejiendo el amor”
 de la galería “Mujer, Agua y Espejo”; Artista ProfesoraF. Gol Mohammadi, Irán


 

domingo, 13 de junio de 2021

 Caída libre

Nosotros, en la persistencia del movimiento,

en la ondulación de amarnos-hasta dónde,

hasta cuándo- Nos vemos en el tiempo

ocultándonos en un espiral.

No bastan los silencios,

me gusta tu voz, las palabras deslizándose

en la boca. 

Una sueña con los amores eternos

y yo sigo así, en la claridad del día

dándole vueltas al asunto.

                              J.G.



(a partir de Blooms Strobe John Edmark, 2015)



Blooms Strobe, John Edmark, 2015