martes, 25 de mayo de 2021

Recreo

Vi los niños en la escuela

en el patio techado. 

Estaban sentados en cuadraditos de goma

con sus meriendas y tapabocas.


No salían del límite pero los autos

de juguete los llevaban a querer ir

más allá en sus rutas invisibles.


Las rodillas y los brazos se acomodaban

en la mínima transgresión

absortos en las líneas y curvas que dibujaban

en el piso, ajenos a toda realidad.


Y recordé las veces que iba al almacén

a comprar la leche o el pan del día,

llevando las rodillas para arriba en ese galope infantil

pensando en la nada.


No volví a saltar así por la calle ni al estado

de eterno presente.

El niño es la llamarada azul,

un instante, la infancia.

                                         J.G.




domingo, 9 de mayo de 2021

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1

Quién dice que todo es efímero.

Temprano, el frío se lleva

las últimas sombras.


El tiempo va arremolinándonos

y salto desde el alba

hasta la orilla, apenas lúcida

del día.


El despertar no aparece en las noticias.



2

El cielo del domingo

te anuncia. Estás acá, siento el respiro,

la espalda que mira a la pared.

No hay distancias.

Sólo el leve resplandor

entre los cuerpos.

J.G.




Mediodía

A través del vidrio de la ventana,

la luz del mediodía.

Cerré los ojos, allá en la altura.

Y quise que todos los espejos del mundo

me llevaran a esa dimensión de lo eterno,

condensaran la imagen, esa transparencia.


Un punto ciego, sin palabras ni galerías

por transitar.

La luz que brota

y quiebra todo lo que fue.

                        J.G.






Habitación

Un puro espacio, una habitación 

con alma que huela a silencio,

abierta a un cielo, eso quiero.

Lo vi hace meses: el aire del cerro

mientras ascendíamos buscando las nubes

sin destino, las que después nos envolvieron

y no sabíamos dónde estábamos.


Un espacio como habitación del deseo:

de la voz contenida, etéreo,

sin dioses a la vista, acantilado indómito.

Tangible para los pies, anuncio abierto

como expiación.

Y vos cerca, eso sí.

J.G.