miércoles, 26 de noviembre de 2014

El sueño del Rey

-Ahora está soñando. ¿Con quién sueña? ¿Lo sabes?
-Nadie lo sabe.
-Sueña contigo. Y si dejara de soñar, ¿qué sería de ti?
-No lo sé.
-Desaparecerías. Eres una figura de su sueño. Si se despertara ese Rey te apagarías como una vela.
                                                                     Lewis Carroll. A través del espejo. (1871)
 

El rostro antiguamente amado
aparece en la puerta cancel.
La cercanía, la emoción profunda,
la voz ligeramente olvidada,
reiniciarán la ceremonia.

                          J.G



lunes, 24 de noviembre de 2014

Amarla es difícil

Es buena, cuando duerme;
el calor de su cuerpo es un puñal de vidrio
que remonta los sueños.

Cuando calla, es buena
y su voz una premonición olvidada y peligrosa
que arruina el silencio.

Cuando grita o llora
o se lamenta o se divierte o se cansa,
nada puede contener
este dolor alegre que envenena
mis sueños y mi soledad.
Por eso es difícil pensar
en ella, en su cara bondadosa;
abandonarse; por eso
es una cobardía retenerla
y dejarla ir, una pavorosa crueldad.
A veces, cuando lo pienso,
no se qué hacer con ella,
con este destino luminoso.


                                   Francisco Urondo



viernes, 21 de noviembre de 2014


La poesía olvida las letras incansables
del hastío.
Modela el silencio,
se silencia cuando habla,
escribe con la sangre en llamas,
con el adiós atrapado entre los dientes,
no conoce el tiempo y los relojes.
                                     J.G.



domingo, 16 de noviembre de 2014

 “El poeta no es una piedra perdida. Tiene dos obligaciones sagradas: partir y regresar (...) Sobre todo en estas patrias solitarias, aisladas entre las arrugas del planeta, testigos integrales de los primeros signos de nuestros pueblos, todos, todos, desde los más humildes hasta los más orgullosos, tenemos la fortuna de ir creando nuestra patria, de ser todos un poco padres de ella”.
                                                                                                       Pablo Neruda,1954.



sábado, 15 de noviembre de 2014

  "En el transcurso de esta conferencia les dije que Shakespeare tenía una hermana, pero no la busquen en la biografía del poeta...murió joven y ay, jamás escribió una palabra. Está enterrada en el mismo lugar donde hoy paran los ómnibus frente a The Elephant and Castle. Pero yo creo que esa poeta que jamás escribió una palabra y yace enterrada en una encrucijada sigue viva. Vive en ustedes y en mí, y en muchas otras mujeres que no están aquí esta noche porque están lavando los platos y haciendo dormir a sus hijos. Pero ella vive; porque los grandes poetas no mueren, son presencias continuas; sólo necesitan la oportunidad de encarnarse en nosotros".
                                                                                  Virginia Woolf. Un cuarto propio, 1929.


Virginia Woolf, 1902.



La cita.

a lo lejos todos son ella
a mi lado todas son otra


las enlazo con los ojos
las atraigo hacia mí
y a medida que se acercan
sus rasgos se desvirtúan


a lo lejos todos son ella
a mi lado todas son otra


hasta que llega una
que a lo lejos es ella
se me acerca y es ella
a mi lado y soy yo

               César Fernández Moreno, Buenos Aires me vas a matar y otros poemas, 1988





miércoles, 12 de noviembre de 2014


Horas 

Mi tristeza no tiene límites.
O bien el destino
interrumpió su silencioso
andar.

¿Qué sabe la esperanza
si ya no tiene cabida
en mi presente?

Mi tristeza no quiere irse,
empuja, roe, muerde
soledades;
no entiende qué pasa
en este sinsentido
del espacio,
del tiempo
detenido.

Mi tristeza aguarda
que las penas, como el agua,
se lleven
el peso de los días.
           
                        J.G.




            

sábado, 8 de noviembre de 2014


¿De dónde vienen las ráfagas
del miedo, los abismos del infierno?
¿De dónde vienen la hojarasca
y los sueños, las lágrimas
y la sangre, el gemido y el grito?
¿De dónde?

                                   J.G.





martes, 4 de noviembre de 2014

Ciudad III

Como el que
soñó poseer
a la ciudad

y la ciudad estaba allí
y en todas partes
y esa presencia era una
ausencia.

Como el que
caminó las calles
de la ciudad
soñando
poseerla

y la ciudad estaba allí
y en todas partes
y esa presencia era una
ausencia.

Como el que
soñó poseer
a la ciudad
atraparla
en algún lugar secreto

como ese
como ese

y la ciudad estaba allí
y en todas partes
y esa presencia era una
ausencia.

                       Leónidas Lamborghini


Leónidas Lamborghini

sábado, 1 de noviembre de 2014

Y como todo lo demás en aquella extraña mañana, las palabras se transformaron en símbolos, que se grabaron por todas las superficies de las paredes de color gris verdoso. Si pudiera unirlas, pensó (Lily), incorporarlas a una frase, descubriría la verdad de las cosas.”
Virginia Woolf, Al faro (1927)



Virgnia Woolf
por Sebastián Dufour