sábado, 19 de septiembre de 2020

Pasión del jacarandá

 

Se desbroza mi nombre. No
tengo nombre soy este atardecer
de los vahos de cielo la identidad
que extiende los brazos

Si pareciera plañir
el llamado de los ecos
no así, a la dulzura
de su llamado, dije, sin nombre
pétalos de una sola vida

—a las manos del aire
vendría el abejorro a zumbar
titilaciones lilas la penumbra tangible
—más cerca del misterio
la instantaneidad del perfil
ala de un rostro
—lejanías
no tengo nombre soy
este atardecer

                    Beatriz Vallejos en Al ángel (1989).